Maño:
"No voy a culpar a nadie"(Diario
Noticias) Cuando dejaba el estadio Nacional de Lima, encendió un cigarrillo
y esperó pacientemente que la Policía diera la orden de abordar el bus para
trasladar a la delegación paraguaya al aeropuerto "Jorge Chávez". Con la
amabilidad habitual, aunque con el rostro casi desencajado por el impacto, nos
pidió dejar la charla para el avión.
Ya en pleno vuelo de regreso a nuestro país, Aníbal "Maño" Ruiz se trasladó
hacia el fondo, donde estábamos los periodistas de todos los medios. En medio
del ruido de los motores, el director técnico de la Albirroja improvisó una
rueda de prensa.
"Yo no voy a culpar a nadie por esta derrota, porque no corresponde. Lo que sí
puedo decir es que perdimos por nuestros errores y no precisamente porque Perú
haya sido muy superior a nosotros", manifestó de entrada el entrenador.
"Maño" es un hombre acostumbrado a buscar la palabra correcta, la terminología
más precisa y adecuada para describir o explicar una determinada situación. "El
resultado no demuestra lo que fue el partido. Me parece que es totalmente
exagerado", indicó el adiestrador.
"No jugamos mal"
El director técnico de la Albirroja es un convencido de que su equipo no hizo un
mal partido. "Los primeros treinta minutos nos paramos correctamente, tuvimos la
pelota, llegamos y definimos. Lastimosamente después incurrimos en errores que
determinaron el empate y más tarde el segundo gol de los peruanos", dijo.
Insistió en que los goles del seleccionado peruano no fueron precisamente por
virtudes del rival sino más bien por los errores cometidos por su equipo.
"Ahora hay que levantar el ánimo a los jugadores. No hay mucho tiempo para
hablar de lo que pasó en Lima. Tenemos que trabajar mirando a Uruguay y pensando
en la victoria. Este grupo es fuerte y vamos a mejorar", indicó el adiestrador.
Albirrojos quieren el borrón y cuenta nueva
(Diario Noticias) Al reanudarse las tareas,
mirando ya el encuentro del miércoles ante Uruguay, en el marco de las
eliminatorias Alemania 2006, se avizoran variantes en el equipo. Al menos esa es
la lectura que puede sacarse de lo dicho anoche por el técnico Aníbal Ruiz, tras
culminar la liviana movilización de los 22 seleccionados.
Los albirrojos entraron cabizbajos al gramado del Defensores del Chaco, pero a
medida que transcurrían los trabajos, el panorama se volvió distendido. Porque
empezaron las bromas de Nelson Cuevas y posteriormente le siguió el resto.
Entonces puede entrar a tallar el borrón y cuenta nueva, ser optimistas y
empujar juntos el carro para caminar firmes la senda que puede llevar al equipo
a Alemania. Eso es lo que se quiere y pretenden tanto dirigentes como jugadores,
quienes como el caso de Francisco "Chiqui" Arce y el propio Paulo Da Silva, en
la ocasión, los únicos de los titulares que emitieron opiniones. Coincidieron en
decir que "no cayó nada, pero que sintieron un golpe fuerte".
Los trabajos consistieron en tareas regenerativas, para los que jugaron y
ejercicios varios, toques con el balón en espacios reducidos, por 30 minutos.
Para esta tarde, los integrantes del plantel seleccionado se reunirán a las 13
en Ypané. Descansarán, observarán el vídeo del juego Uruguay-Bolivia y, desde
las 18, harán trabajos de campo, para quedar concentrados después.
Mañana utilizarán el gramado del Defensores del Chaco, y en esa movilización se
confirmará el onceno titular para el juego ante Uruguay.
Sigue la venta de entradas
Las tarjetas magnéticas para el ingreso al juego Paraguay-Uruguay siguen en
venta en Sanri (Brasil y Mariscal Estigarribia), Bingo Candilejas, Bingo Quinta
Avenida, Bingo Terminal y en las oficinas de la Asociación Paraguaya de Fútbol.
Preferencia central cuesta 100.000 guaraníes; preferencias laterales, 80.000
guaraníes; plateas, 50.000 guaraníes y graderías, 25.000 guaraníes.
MINUTO
X MINUTO(Diario Noticias)
Como nunca antes la afición deportiva se preparó para vivir a pleno el primer
partido de la selección en eliminatorias. La euforia fue total; la expectativa
enorme y la confianza bien grande, como el corazón de los muchachos cuando se
habla de la Albirroja. En todos los rincones del país, cada hincha palpitó
minuto a minuto el esperado partido.
Desde tempranas horas, los supermercados estuvieron abarrotados de gente. A la
hora de las compras, los productos más requeridos: la costilla de asado y el
complemento líquido para brindar por un buen resultado.
El televisor instalado en el lugar más cómodo de la casa, para crear el ambiente
propicio. Sea en familia, con los vecinos, la idea era sentirse como si fuera
que uno estaba en el mismo estadio Nacional de Lima. La bandera tricolor, el
gorrito y otros implementos albirrojos no faltaron.
El partido también sorprendió a la gente en las calles, como así también en
lugares públicos y en todos lados se dispuso del preciado aparato de TV, para
que nadie se pierda detalles del encuentro. Era la prueba fiel de la afición
hacia su selección.
La presencia de los astros del fútbol dentro del combinado albirrojo, como
Gamarra, Arce, Cáceres, Bonet, Cardozo, Santa Cruz y otros, fue otra de las
grandes atracciones. Todos esperamos los goles de Paraguay con tremenda ansiedad.
Por eso, cuando sobre 24 minutos "Colorado" Gamarra conectó de cabeza el córner
de Arce, la boca se llenó de gol y nadie tuvo piedad de sus gargantas. Comenzaba
la gran ilusión hacia lo que todos esperábamos: un triunfo paraguayo como nunca
en Lima, ante Perú, en eliminatorias.
Por entonces, el seleccionado nacional estaba jugando muy bien y ni el más
pesimista hubiera imaginado que el partido terminaría con semejante resultado en
contra.
Sobre 34 minutos se produjo la primera gran decepción. Nolberto Solano conectó
de cabeza para el empate transitorio. De todas formas, todo siguió como al
comienzo. La esperanza de conseguir un triunfo era latente, pues la selección
estaba teniendo un buen rendimiento.
Pero, ese gol del empate increíblemente cambió el rumbo de los acontecimientos.
A partir de ahí, existió prácticamente un solo equipo dentro de la cancha: fue
el combinado local, alentado por un estadio repleto. Después el segundo gol
peruano por medio de Mendoza, lo que en gran medida ya era un presagio de lo que
vendría.
Y, un segundo tiempo lapidario, con dos tantos más para los locales. Jorge Soto
y Jefferson Farfán para el 4 a 1 contundente. Tras el pitazo final del árbitro,
sólo quedaron los lamentos, el comentario y el deseo de una pronta recuperación
a la selección paraguaya, para que siga firme en su intención de clasificar para
el Mundial de Alemania 2006.
Errores
determinaron la goleada
(Diario Noticias)
Historia repetida. La selección paraguaya volvió a
perder en Lima, con el agravante que en esta ocasión fue por goleada. Si antes
nos ganaban siempre, ahora ya nos golean. Ahí está la pequeña gran diferencia.
Esta derrota duele, pero de nada sirve llorar. La catástrofe fue facilitada, en
gran medida, por los errores hasta infantiles en los que han incurrido algunos
hombres de la estructura paraguaya.
Pareciera que ganar en Lima seguirá siendo un sueño. No sabemos hasta cuando. La
selección paraguaya perdió en el estadio Nacional en las tres eliminatorias
últimas, incluyendo la del sábado anterior. Las estadísticas siguen favoreciendo
a los incaicos, y nosotros seguimos esperando, por lo menos un empate.
Las excusas abundan a la hora de querer justificar una caída estrepitosa. Fiebre
de sábado a la noche o sábado de terror. Fue como una horrible pesadilla vivir
momentos tan difíciles, principalmente al observar con qué facilidad los
peruanos llegaban y convertían los goles.
Era como para llorar, pero es preferible y también recomendable contener las
lágrimas. De qué serviría llorar por algo que ya está consumado. Sí se impone la
revisión y los ajustes en forma urgente para que una debacle como la de Lima no
se repita con la Albirroja.
No todo está mal. Tampoco es para decir que nada sirve. El equipo hizo una media
hora de fútbol impecable en el estadio Nacional de Lima. Marcando, achicando los
espacios, teniendo el balón y controlando el partido. Incluso, con el golazo de
"Colorado" Gamarra se puso adelante en el marcador.
Sin embargo, todo lo bueno se echó a perder en el cuarto de hora final. Un
equipo desconocido, desconectado entre sus líneas y con groseros errores
defensivos (exceptuando a Gamarra), se dejó empatar y más tarde quedó en
desventaja.
Volvió a reaccionar en la complementaria, pero los errores y distracciones
siguieron vigentes. Esto no perdonó Perú, que se mostró contundente a la hora de
definir. Además, los cambios no ayudaron en la medida esperada.
Fue una noche muy triste la vivida en Lima. Que se aprendan de los errores y que
lleguen las correcciones. No hay tiempo para llorar, pero sí para rectificar
rumbos y reubicando las piezas conformar una mejor estructura.