Paraguay derrota 2 a 1 a Suecia en partido amistoso
Agence France-Presse (AFP)
2002-05-17
20:36:00
ESTOCOLMO,
Mayo 17 (AFP) - Paraguay derrotó 2 a 1 a Suecia (primer tiempo: 2-0) en
partido de fútbol amistoso, preparatorio de la Copa del Mundo 2002 de Corea-Japón,
jugado este viernes en el Raasunda Stadion de Solna (suburbio norte de
Estocolmo).
Los anfitriones
no lograron inquietar la meta del veterano guardavallas José Luis Chilavert,
de 37 años, a pesar de que los visitantes cedieron tres tiros de córner en
los primeros quince minutos de partido.
Tras un nuevo
intento sueco por marcar, la defensa paraguaya se apoderó del balón
cediéndolo rápidamente al delantero Jorge Campos que, por la banda izquierda,
superó a la defensa nórdica y levantó una volea que Roque Santa Cruz (Bayern
Múnich) cabeceó, marcando el primer gol (16) ante la impotencia del portero
Magnus Hedman, que nada pudo hacer.
El brillante dúo
de ataque puso en dificultades en varias ocasiones a la defensa local, en
particular el joven Santa Cruz ,de sólo 20 años. En una de las oportunidades
tras un despeje en profundidad de Chilavert.
La primera mitad
estuvo claramente dominada por el equipo sudamericano, que dejó una excelente
impresión por su rapidez y despliegue táctico. En el minuto 43, un disparo a
balón parado indirecto ejecutado por Francisco Arce desde la derecha fue
rematado de cabeza de manera brillante por Carlos Humberto Paredes (Oporto),
cambiando la trayectoria y engañando al meta sueco que así encajó su segundo
gol de la noche.
Silbados por su
público como consecuencia de la falta de creatividad y un exceso de
conservadurismo en el primer tiempo, los suecos reaccionaron en la segunda
parte, asumiendo más riesgos. Así fue que, en el minuto 53 Andreas Andersson
salvó el honor con un violento disparo de zurda tras un pase de
Alexandersson.
El entrenador
paraguayo, el italiano Cesare Maldini, declaró después del encuentro:
"estoy satisfecho, Suecia es un buen equipo, pero Paraguay fue un poco
más rápido y supo concretar" sus oportunidades.
Su colega sueco,
Lars Lagerbaeck, afirmó por su parte: "No jugamos bien en la primera
parte -cuidándose demasiado en el plano físico. Los paraguayos son muy buenos
jugadores, fueron más rápidos que nosotros con el balón". la opinión
unánime fue de ubicar al equipo sudamericano por lo menos en octavos de final
de la Copa del Mundo 2002 de Corea-Japón.
En la máxima
competición del balompié mundial, Paraguay integra el Grupo B junto a España,
Sudáfrica y Eslovenia, mientras que los nórdicos están en el F con Argentina,
Inglaterra y Nigeria.
Paraguay 2-1 Suecia - Detalles
Agence
France-Presse (AFP)
2002-05-17
19:31:00
ESTOCOLMO,
Mayo 17 (AFP) - Paraguay derrotó 2 a 1 a Suecia (primer tiempo: 2-0) en
partido de fútbol amistoso, preparatorio de la Copa del Mundo 2002 de
Corea-Japón, jugado este viernes en el Raasunda Stadion de Solna (suburbio
norte de Estocolmo).
Para los
sudamericanos marcaron Roque Santa Cruz (16) y Carlos H. Paredes (43),
descontando Andreas Andersson para los locales (53).
En la máxima
competición del balompié mundial, Paraguay integra el Grupo B junto a España,
Sudáfrica y Eslovenia, mientras que los nórdicos están en el F con Argentina,
Inglaterra y Nigeria.
Ficha técnica del
partido:
--------------------------
En el estadio
Raasunda (Solna, norte de Estocolmo) ante 33.133 espectadores
Suecia - Paraguay
1 - 2
Goles:
Paraguay: R.
Santa Cruz (16), C. H. Paredes (43)
Suecia: A.
Andersson (53)
Arbitro: Manuel
Enrique Mejuto González (Esp)
Advertencia:
Daniel Andersson (Sue)
Campo de juego:
pesado y resbaladizo a causa de las lluvias previas
Clima: fresco y
húmedo (8 grados centígrados)
Los equipos:
Suecia: Hedman -
Lucic, Patrik Andersson, Mjaellby, Edman - Tobias Linderoth, Alexandersson,
Daniel Andersson (Farnerud, 80), Andreas Andersson - Allbaeck (Ibrahimovic,
66), Larsson.
Paraguay:
Chilavert - Arce, Ayala, Gamarra, Caniza - Gavilán (Morínigo, 83), Acuña,
Paredes, Alvarenga (Bonet, 87), Campos, Santa Cruz.
Dirigió a la albirroja en 1995
Murió
Ladislao Kubala
Barcelona, España, 17 de mayo - Ladislao
Kubala Steck, fallecido en la fecha en Barcelona a la edad de 74 años, ha
sido una de las grandes figuras del fútbol mundial en toda la historia, tras
dejar una huella imborrable en el Barcelona de los años 50 y la selección
española, a la que dirigió además como técnico durante casi once años.
Kubala pasará a la historia además como un futbolista único que llegó a jugar
en tres selecciones nacionales distintas. Fue 6 veces internacional con
Hungría, donde nació; otras 11 con Checoslovaquia, al obtener esa
nacionalidad por el origen eslovaco de sus padres; y otras 19 con España,
donde recaló tras exiliarse de Hungría.
Nacido en la capital húngara, Budapest, el 10 de junio de 1927, Kubala tuvo
una dilatada carrera como futbolista en la que destaca su etapa en el Barcelona,
club en el que actuó once temporadas (de la 1950-51 a la 1960-61), jugó 329
partidos y marcó 243 goles.
En su palmarés azulgrana figuran 4 Ligas, 5 Copas de España, 2 Copas de
Ferias y 1 copa Latina y 2 Copas Eva Duarte de Perón.
Tras iniciarse en el fútbol en la Escuela de la Federación Húngara, llegó en
su etapa infantil con once años al Ganz, un modesto equipo de la tercera
división húngara (1939-44), del que dio el salto a sus 17 años al
Ferencvaros, de Primera, y con 18 a la selección húngara.
Tras el fallecimiento de su padre, emigró a Bratislava, de donde procedía su
madre de origen eslovaca. Su buen juego en el Bratislava y el origen eslovaco
de sus padres, le facilitó entonces conseguir la nacionalidad checoslovaca y
debutar con la selección de ese país.
Tras fichar otra vez por el Vasas húngaro (nueva denominación del
Ferencvaros), volvió a jugar con la selección húngara, pero en 1948 decidió
huir del país magiar, asfixiado por la rigidez del régimen comunista, que
entre otras cosas no le permitía reencontrarse con su mujer y con su hijo
recién nacido, que se encontraban en Checoslovaquia.
Tras huir de Hungría se estableció en Italia, donde varios equipos intentaron
ficharle, pero la FIFA no le permitió alinearse en partidos oficiales al no
concederle la baja el Vasas húngaro.
Varios jugadores húngaros, polacos, rumanos, yugoslavos y checos que se
encontraban en la misma situación formaron entonces un equipo de refugiados
para jugar partidos amistosos de exhibición, bajo el nombre de Hungaria.
Durante sus exhibiciones por España, el Real Madrid y el Barcelona se
interesaron por ficharle, pero el equipo blanco desistió debido a la negativa
de la FIFA de concederle autorización para jugar partidos oficiales.
El Barcelona, con su presidente Agustín Montal Galobar y su secretario
técnico Pepe Samitier al frente, apostaron, sin embargo fuerte por ficharle y
le contrataron en junio de 1950.
Tras fuertes gestiones ante la FIFA del club y la Federación Española, pudo
jugar su primer partido oficial como azulgrana el 29 de abril de 1951, un
encuentro de Copa del rey contra el Sevilla.
El Barcelona ganó ese año la Copa del Rey y vivió una década triunfal con
Kubala, que concluyó con la disputa de la final de la Copa de Europa de 1961,
en la que el equipo catalán perdió por 3-2 ante el Benfica portugués, en un
partido de auténtica mala suerte en el que envió cuatro balones al poste
además de fallar otras claras oportunidades.
Como jugador, después de nacionalizarse español, debutó con la selección
nacional el 5 de julio de 1953 frente a Argentina. Fue internacional con
España 19 veces, la última frente a Francia el 2 de abril de 1961, y marcó 10
goles.
El balance en esos partidos fue de 9 victorias, 6 empates y 4 derrotas y su
momento más amargo fue la curiosa eliminación de España en la fase de
clasificación para el Mundial de Suiza de 1954, tras jugar un partido de
desempate contra Turquía.
Antes del partido llegó un telegrama de la FIFA que le prohibía a España
alinear a Kubala. El futbolista no jugó y España quedó apeada tras empatar
aquel partido 2-2 y, como procedía, salir designada Turquía al elegir al azar
su papeleta un niño.
Luego la FIFA se desentendió de aquel telegrama y dos altos directivos de la
Federación, Sancho Dávila e Iribarren, presentaron su dimisión por aquel
suceso.
Considerado uno de los mejores jugadores de toda la historia, Kubala jugó dos
partidos con una selección mundial de la FIFA contra Inglaterra, en los que
anotó tres goles.
En 1957, obtuvo el título de preparador nacional con el número uno de su
promoción, igualado con Alfredo Di Stéfano, y su primera experiencia en el
banquillo fue con el Barcelona, aunque duró poco, igual que su paso por el
Murcia, en el que sólo estuvo un mes.
En agosto de 1963 volvió a jugar y fichó por el Espanyol, club en el que pasó
fue jugador y, a la vez, entrenador durante año y medio. En el Espanyol
coincidió con Di Stéfano, con quien podría haber formado años antes un tándem
inigualable en el Barcelona, pero que acabó jugando en el Real Madrid.
La temporada siguiente dirigió al Toronto Falcon´s (1965-66) y la posterior
al Toronto City. En 1968 volvió a España y entrenó al Córdoba, desde el que
dio el gran salto a la selección nacional, a la que dirigió durante casi once
años, desde el 15 de octubre de 1969 hasta el 18 de junio de 1980.
Ningún otro seleccionador español ha estado tantos años en el cargo ni
dirigido tantos partidos como Kubala, con un balance de 68 encuentros en ese
período, 36 de ellos oficiales, de los que ganó 31 victorias, empató 21 y
perdió 16.
En su etapa como seleccionador no pudo clasificar a España para el Mundial de
Alemania´74 y sí lo hizo para el de Argentina´78, en el que quedó apeada en
la primera fase ante Austria. Fue destituido el 18 de junio de 1980 tras ser
eliminada España de la Eurocopa de ese año que se disputaba en italia.
Su valía como técnico le llevó a dirigir a la selección europea en dos
partidos en los años setenta, con Johan Cruyff en sus filas: un encuentro
contra Portugal en Lisboa y otro en beneficio de la Unicef disputado en el
Camp Nou contra Argentina.
Tras su periplo en la selección volvió fugazmente al banquillo del Barcelona,
en el que fracasó por segunda vez, y después fue entrenador del Al Hilal de
Arabia Saudí (1982-86), con el que fue subcampeón de Liga y semifinalista en
la Copa en su primera temporada.
Después regresó a España, donde dirigió a varios equipos: Real Murcia
(1986-87), Málaga (1987-88) y Elche (1988-89).
En 1991 y tras ser elegido presidente de la Asociación de ex-jugadores del
Barcelona (1990), se incorporó, como adjunto de Vicente Miera a la selección
olímpica española, que ganó la medalla de oro en los Juegos de Barcelona´92.
El 24 de abril de 1993 Kubala recibió el homenaje de la afición en un
encuentro en el estadio Olímpico de Montjuic entre España, dirigida por
Javier Clemente, y la selección de Cataluña (4-4). Se recaudaron unos 40
millones de pesetas y 12 instituciones se sumaron a la celebración.
En febrero de 1995 fue contratado por la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF)
para dirigir a la selección en la fase de clasificación del Mundial de
Francia´98, pero en diciembre de ese año renunció al cargo, ya que, según
dijo, no estaba acostumbrado a tanta desorganización. Pese a ello disputó 10
encuentros y sólo encajó dos derrotas.
En los últimos años se instaló definitivamente en Barcelona, donde era
conocida su obsesión por mantener su físico, hasta el punto de que con 66
años a sus espaldas recorría de 40 a 70 kilómetros en bicicleta los lunes y
jueves, jugaba a fútbol los martes, viernes y domingos y disputaba tres sets
de tenis los miércoles y sábados.
En la Navidad de 1996, después de veinte años, visitó Budapest, donde ya no
tenía familia, mientras que el 9 de febrero de 2000 recibió la Gran Cruz de
la Real Orden del Mérito Deportivo, junto a Alfredo Di Stefano.
Kubala estaba casado con Violeta Daucikova, hermana del que fuera entrenador
del Barcelona Ferdinand Daucik, con la que tuvo tres hijos: Branko nacido en
Sahi (Eslovaquia), en 1948; Ladislao, en Milán (Italia), en 1949; y Carlos,
en Barcelona, en 1959.
“En Italia se juega el mejor
fútbol del mundo”
Roma, Italia, 17 de mayo - El defensor de
la selección paraguaya Carlos Gamarra, que negocia en la actualidad su paso
al Inter de Milán tras finalizar su temporada con el AEK de Atenas, ha
expresado su satisfacción por jugar en Italia, según recoge en la fecha la
prensa italiana.
El jugador, que se encuentra estos días en Suecia, ha señalado que en Italia
"se juega el mejor fútbol del mundo, el más táctico y estimulante".
El jugador latinoamericano llegaría al club milanés con un contrato bianual
de 1,6 millones de euros y con opción para un tercer año, del que se están
ultimando los detalles, según el rotativo "La Gazzetta dello
Sport".
Sobre Gamarra han expresado ya comentarios elogiosos algunos de sus futuros
compañeros, como el portugués Sergio Conceiao y Francesco Toldo.
Gamarra, de 31 años, que ha jugado en Cerro Porteño, Flamengo, Benfica,
Atlético de Madrid, y esta tempoprada en el AEK de Grecia, es titular en la
selección paraguaya y como tal participará en el Mundial de Corea-Japón 2002.
Con respecto al Inter y su derrota en el último encuentro de la Liga
italiana, que le hizo perder el ansiado "scudetto", Gamarra asegura
que "para llegar al final hace falta estar entre los grandes" y
subraya que el técnico argentino Héctor Cúper "no es un perdedor",
según recoge "La Gazzetta".
"El Inter es un club simpático y su entrenador tiene un gran
carisma", añade.
Entre sus propias cualidades él mismo señala su adaptabilidad, su capacidad
para anticiparse en las jugadas, los toques de cabeza y su amplia experiencia
en el fútbol europeo.
El jugador ya había expresado a principios de este año su deseo de continuar en
el fútbol europeo, una vez finalizada la temporada con el AEK de Atenas, y su
intención de no regresar a Latinoamérica.
Por su parte, el Inter ha informado a través de su página en Internet que ya
"existen las bases" para un acuerdo con el jugador, que tiene un
contrato con el Flamingo brasileño y jugó en préstamo este año con el club
griego.
SELECCIONES MENORES
Una activa, otra a punto de ser convocada
Asunción, 16 de mayo (Puntogol) - El 2003
será el año de las selecciones menores, las que participarán de los torneos a
celebrarse en Uruguay y Venezuela en busca de su clasificación mundialista.
La Sub 17 está por completar seis meses de preparación, mientras que la 20,
que entre julio y agosto jugará partidos en Europa y Asia, sería convocada la
semana próxima, antes de la partida de los principales directivos a Corea.
La Sub 17 es la misma selección Sub 16 formada a fines de diciembre del año
pasado para competir en la ‘‘Copa por la Paz Mundial’’, que debió celebrarse
en nuestro país y que quedó sin efecto por problemas económicos.
Tras cancelarse el denominado Mundialito, se redujo la intensidad de los
trabajos de la plantilla, la que pasó a convertirse en el nuevo seleccionado
infantil de cara a las competencias del próximo año, activando actualmente un
par de veces por semana.
El entrenador general es el uruguayo Aníbal ‘‘Maño’’ Ruiz y el asistente
Cristóbal Maldonado. El grupo está compuesto por 26 futbolistas, existiendo
la posibilidad de realizar nuevas convocatorias tras la tarea de observación
que vienen cumpliendo los profesionales en el torneo Apertura de las
Divisiones Inferiores.
La Albirroja menor llegará a la competencia sudamericana con más de un año de
preparación y tiene en carpeta el desarrollo de varias confrontaciones
amistosas internacionales.
La Sub 20 sería convocada la semana siguiente, pues la idea es que la lista
sea oficializada antes del viaje de los principales directivos de la
Asociación Paraguaya de Fútbol para el Mundial del Oriente.
Las primeras actividades serían efectuadas con un plantel de 25 jugadores
oficialmente designados, más cinco invitados, cumpliéndose los entrenamientos
tres veces por semana, para que posteriormente los atletas vuelvan al
servicio de sus clubes respectivos.
La Albirroja junior, que será la primera en entrar en competencia, viajará el
18 de julio a Irlanda del Norte para intervenir en la Milk Cup y
posteriormente se trasladará a Inglaterra para animar varios amistosos.
Tras una semana de descanso en nuestro país, la Sub 20 se trasladará el 5 de
agosto a Japón para continuar su proceso preparatorio, mientras la dirigencia
gestiona el paso por China.
El deseo dirigencial es repetir lo realizado en el 2001, un año fantástico
para nuestras selecciones menores, que se clasificaron para los mundiales (de
Trinidad y Tobago y Argentina), alcanzando la Sub 20 el cuarto puesto, que es
la mejor ubicación que obtuvo el balompié paraguayo en certámenes ecuménicos.
“Chito”
Ayala: "Espero ganar más títulos con Ramón"
Celso Ayala ya está metido con Paraguay en el Mundial,
pero igual repasa el campeonato y desea que el Pelado siga como DT: "No
somos amigos. Somos dos buenos compañeros".
—¿Los
comía la ansiedad por los tres subcampeonatos?
—Sí. Tras perder con Lanús no pensábamos en otra cosa que en dar la vuelta
ante Argentinos.
—¿Se habló mucho del tema?
—Fue clave hablarlo.
—¿Les costó manejar los nervios de los pibes?
—Sí, estaban un poco ansiosos. Para muchos era su primera vez. Pensaba:
"Cavenaghi querrá hacer un gol y Andrés querrá jugar el mejor
partido". Ahí es cuando hablamos con ellos para que estuvieran
tranquilos y jugaran como saben.
—¿Hubo tirón de orejas después de aquella derrota?
—No. Ramón les dio confianza a todos. Conoce el ambiente. Nos dijo que no nos
preocupáramos, que River era el mejor del campeonato. Y a los pibes siempre
les saca responsabilidades. "Entren, jueguen, no se preocupen por nada.
Las responsabilidades las tienen los viejos". Con él, con Comizzo y con
los demás, tratamos de manejarlo de la mejor forma posible.
—¿Al perder con Gremio tuvieron miedo de caerse?
—No, no, no... River manejó muy bien el partido en Brasil, pero cuando me
expulsaron no había mucho más remedio. Por eso rescato los cambios que hizo
Ramón. La mayor culpa de todo la tuve yo por la expulsión. A Ramón lo
criticaron mucho, pero él miró ese partido y también el que venía con Lanús.
—¿Es cierto que ofreciste disculpas en el vestuario?
—Sí, porque muchos jugadores habían hecho un esfuerzo mayor al que debían. Me
veía obligado. Ramón, como siempre, se echó la culpa pero yo salí al cruce.
—¿Sos su hombre en la cancha?
—Y... Todos los títulos que gané, también los ganó él. Hay muchas cosas que
nos identifican. Siempre nos llevamos bien, charlamos de fútbol. Creo que él,
por su carácter, tampoco se va a sentar a tomar un café conmigo afuera del
estadio o en la calle. Pero siempre confió en mí y yo siempre confié en él.
La mejor manera de retribuirle tanta confianza fue haberle rendido.
—¿Nunca tomaste un café con el Pelado en algún bar?
—No, pero por su carácter. El siempre nos dijo que en el grupo se reía,
compartía cosas con nosotros, pero... Me parece bien.
—¿No son amigos?
—Somos dos buenos compañeros. Tampoco les puedo decir que somos amigos porque
me imagino que tendrá mejores amigos que yo. Pero nos tenemos confianza.
—¿Sos agradecido?
—Por supuesto. El se jugó conmigo cuando llegó y en lo único que yo pensaba
era en devolverle el favor. Y debía ser rindiendo. Ganamos todo lo que se nos
cruzó. Yo no había hecho una buena temporada cuando llegué, sin embargo
confió en mí y me siguió dando partidos, y partidos, y más partidos... Con el
tiempo me gané a la gente y eso se merece un agradecimiento.
—¿Qué pensás cuando se dice que Comizzo y vos son los únicos incondicionales
al técnico?
—Sentí esa opinión. El se sienta conmigo, hablamos, nos reímos... Pero yo
siempre me relacioné de la misma forma con los técnicos. Siempre respeté su
forma de ser, nuestra relación fue adentro de la cancha, hablando sólo de
fútbol.
—¿Creés que se va a quedar?
—Siempre espero seguir con él. Espero ganar más títulos con Ramón. Pero se
verá. El fútbol es así, te vas de viaje, volvés y te encontrás con caras
nuevas.
—¿Es raro que un técnico campeón se pueda ir?
—Hoy en día ya no me sorprende nada. En la selección paraguaya viví cosas que
no se podían imaginar: nos clasificamos para el Mundial y también cambiaron
de DT.
—Y qué pasa si los dirigentes te piden un consejo...
—No ocurriría. Nunca sucedió.
—¿En qué etapa estás?
—En la más importante de mi vida. Sé que ya no soy un pibe y trato de vivir
todo al máximo. Fui campeón de nuevo y ahora quiero hacer un buen Mundial. Ni
se me cruzó por la cabeza decir "me voy a retirar a los 34 ó 35".
Ojalá pueda jugar muchos años y ganar títulos.
—¿Por qué tus mejores momentos fueron en River y te fue mal en otros clubes?
—Acá es donde mejor me siento, aunque haya nacido en Olimpia. River fue el
que más me dio.
—Si pudieras elegir a tu sucesor: ¿quién sería?
—Demichelis tiene un futuro muy grande. Garcé ya es un experimentado a pesar
de su juventud. Micho tuvo un nivel ascendente muy rápido. En River tenés
muchas presiones, no es fácil entrar y jugar. Cabecea bien, sabe jugar con la
pelota... Miren que estoy marcando sus características, ¿eh?. No es que se
parece a mí, ja, ja, ja.
—Y ataja bien, ¿no?
—Claro, ja.
—¿Viviste en el fútbol un minuto como ese final ante Racing?
-Nunca, fue extraño. De un tiro libre peligrosísimo para el rival nació el
gol de Pipino.
—¿Confiaste
en Cuevas?
—Después
del rebote, yo seguí a Rojas, había tanta gente que a Cuevas ni lo vi... Pero
cuando Pipino arrancó, le tenía fe. Se merecía esa alegría. La estaba
buscando.
—Vos
lo aconsejás siempre.
—Hablamos
bastante. Tratamos de llevarlo despacito con Comizzo y Sarabia. No venía
jugando y es joven. Potencialmente tiene todas las condiciones para ser un
gran jugador. Espero que explote. Le decíamos que debía correr hasta su
sombra, tirarse al suelo, cabecear con la cara... Y con Racing entró con
todas las luces.
—¿Qué
diferencias hay entre este River y los otros campeones que integraste?
—Muchas,
los tiempos han cambiado. Antes había dos o tres jugadores jóvenes y ahora es
al revés.
—¿A
este grupo se le escaparon algunos títulos por esa falta de experiencia?
—A
veces se nota cuando tenés que manejar determinadas situaciones. Eso nos
faltó un poco en los torneos anteriores, pero en éste lo sobrellevamos muy
bien.
-¿Y
en cuanto a brillo?
—En
el torneo del 97 definíamos los partidos en los primeros 45 minutos. Teníamos
a Salas, Francescoli, Gallardo... Era impresionante, el mejor equipo que
integré.
—Pero
el ahora campeón le ganó a Boca de visitante...
—Sí.
Y si me preguntan por qué aquél no, no te lo puedo explicar. Con ese equipo
no le pudimos ganar a Boca... No sabría qué responderte. Pero esta vez se dio
que le ganamos muy bien.
—¿El
juego vistoso fue la gran diferencia con en campeonato que les ganó Racing?
—No
es mi forma de ser hablar mal de Racing. Yo hago mi trabajo sin provocar,
cosa que ellos manejaron al revés. River tiene mucho más juego que Racing,
más individualidades, qué duda hay. En el Apertura terminamos jugando mucho
mejor que ellos y, sin embargo, salieron campeones ellos. Nunca dudé del
título de Racing, fueron los mejores. Por eso me pareció muy mal que hayan
dicho que River no merecía ser campeón porque estaba jugando mal. No es
ético. Hay que mirar todo el torneo.
—¿Qué
cara pusiste cuando Ramón te dijo que iban a defender con tres en el fondo?
—Yo
jugué de todas las formas. En el Mundial pasado jugué así. Y cuando Ramón me
consultó, le dije que me parecía bien. ¿Cómo no vas a jugar con tres atrás
con Zapata y el Chacho? Llegan, te dan una mano y te cubren los espacios. Sin
estos carrileros, sería un suicidio.
—¿Qué
virtud tenés y cuál es tu punto débil
—Trato
de ser una gran persona, me gusta manejarme bien en la vida. Como jugador,
siempre me brindé al máximo y ayudé a mis compañeros. En lo futbolístico, la
virtud es el cabezazo. ¿Un defecto? No me gusta perder ni en las prácticas.
Puteo a un compañero por no correr y sé que muchas veces se calientan. Pero
putear ayuda. Por ahí no me acuerdo de lo que digo en la cancha, termina el
partido, lo abrazo a Andrés y me dice que soy falso. Soy así. Como me conocen,
no me dan bola.
RIVER CAMPEON / POR PININO CUEVAS
"Así
hice el gol del campeonato"
"EN
EL TIRO LIBRE ME PARE EN POSICION DE LARGADA, PARA TAPAR EL TIRO DE
UBEDA".
RIVER DEFIENDE CON MICHO AL ARCO
Nelson Cuevas llega al Monumental un rato más tarde de lo pactado. Con el
pelo recién cortado, el paraguayo se baja de su camioneta, cruza la
confitería del club a toda velocidad y se mete en la cancha haciendo
jueguitos. "Les voy a contar cómo hice el gol del campeonato",
dice. Y empieza la reconstrucción de su obra frente a Racing. Demichelis
había reemplazado a Comizzo en el arco. "En cuanto vi el rebote salí a
fondo. Sabía que Rojas iba a ganar esa pelota. Me miró y lo entendí enseguida",
cuenta Pipino mientras repite la acción. "Estaba solito".
"AGARRE LA PELOTA CERQUITA DEL CIRCULO CENTRAL Y ME FUI DERECHO PARA EL
ARCO".
ROJAS GANA EL REBOTE Y LO ASISTE
El paraguayo corre y mira hacia su izquierda, como si estuviera esperando el
pase de Ricardo Rojas. A Nelson le brillan los ojos, está casi tan excitado
como en aquel instante supremo, cuando toda la cancha hizo un profundo
silencio, producto de la enorme emoción y expectativa. "Yo le pegué el
grito y Ricky me escuchó", dice. Hace todos los movimientos en cámara
lenta, repite varias tomas para las fotos, se divierte, disfruta. Acelera el
paso como lo hizo aquel domingo 28 de abril y empieza a palpitar el mano a
mano con un Campagnuolo imaginario...
"DECIDI IR PARA LA DERECHA Y LE AMAGUE AL ARQUERO, QUE SE JUGO AL OTRO
LADO".
SALE EL ARQUERO
Pipino relata el momento crucial, el de la decisión más difícil:
"Campagnuolo tenía la opción de salir directamente a chocarme. Hubiera
sido expulsión y el partido terminaba en empate, porque la falta era fuera
del área. Pero yo confiaba en que se la iba a jugar a mis pies".
"INTENTE LA DEFINICION MAS DIFICIL, PERO LA QUERIA ASEGURAR. DEBIA SER
GOL SI O SI."
GAMBETA Y CHAU
Cuevas mira fijo la pelota, se hamaca y quiebra su cintura. Está concentrado,
como si en realidad estuviera frente a Campagnuolo."En lugar de
gambetearlo podría haber pateado fuerte o por arriba, pero hubieran sido
definiciones no tan eficientes. Sabía que si me salía, listo".
"QUEDE SOLITO Y LA TENIA QUE EMPUJAR. FUE UN SEGUNDO QUE ME PARECIO
ETERNO".
PEGALE, PIPINO, PEGALE DE UNA VEZ...
Los movimientos del delantero no son tan ligeros como en aquella tarde noche
en Núñez. Todo lo hace en movimientos superestudiados y muy lentos, pero la
pasión que pone es la misma. Levanta su brazo izquierdo para perfilarse mejor
y define suave, exactamente al lugar que eligió frente a Racing: abajo, junto
al palo izquierdo. "El murmullo que había en la cancha era increíble.
Una vez que dejé en el piso al arquero, estaba el arco libre. La tenía que
tocar nada más. Fue un instante, pero a mí me pareció un montón. Quería
festejar ya con mis compañeros".
"LA TOQUE CON EL ARCO VACIO Y ENTRO. FUE EL MOMENTO MAS EMOTIVO, ALGO
GENIAL".
LA EMPUJA Y ASEGURA EL TITULO
"En esta parte no tengo ningún mérito. Era fácil. Mirá si la llegaba a
pifiar y se me iba afuera. Uy, los hinchas y mis compañeros me hubiesen
matado. Imaginate", bromea. El paraguayo está agitado. El gol es de
ficción, pero su carrera de área a área es real. "Ah, lo tenía que
festejar, ¿no? Bueno, ahora la repetimos una vez más y salgo corriendo para
la foto. Eso sí, no sé si me va a salir tan bien la cara de euforia y el
grito de gol, porque no soy actor. Además, aquel momento fue único. Voy a
intentarlo. No te vas a reir, eh", le dice al fotógrafo.
"ME ENLOQUECI, NO SABIA PARA DONDE CORRER. ME ACORDE DE TODA MI
FAMILIA".
GRITALO QUE ES UN GOLAZO, NELSON
Buscando motivarse para el festejo, Cuevitas pide empezar la jugada desde el
inicio. Se concentra, toma aire y arranca. Se para en la barrera imaginaria,
no llega a tapar el remate de Ubeda, pero sale a buscar el pase de Rojas.
Recibe, encara hacia el área, esquiva a Campagnuolo y patea. ¿Gol? No, esta
vez pega en el travesaño. Igual Pipino continúa la escena. Abre los brazos y
mira hacia la platea Belgrano, donde aquel día estaban su hermano Rider, su
tío Ramón y su mamá, Nidia. Recibe los aplausos de unos nenes que están de
visita en el estadio.
"LO FUI A BUSCAR A RICKY Y LE DI UN ABRAZO. NOS SENTIMOS
CAMPEONES".
¡GOOOOOOOOOL!
Cuevas corre y grita su gol. El alarido dura poco porque se tienta, estalla
de la risa. "¿Y, salió bien?", pregunta. "No me digan que la
tengo que hacer de nuevo porque me muero". La reconstrucción del gol del
campeonato llega a su fin. Pero aún se festeja en Núñez.