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LA TAPA
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Paraguay hizo sufrir anoche a ArgentinaLa selección paraguaya de fútbol alcanzó anoche un meritorio empate de 1-1 ante su similar de Argentina en partido disputado en el estadio Monumental del club River Plate de Buenos Aires, correspondiente a una nueva ronda de las eliminatorias sudamericanas para el mundial Japón-Corea 2002. Roberto Acuña abrió el marcador para el cuadro albirrojo a los 60 minutos, pero logró empatar Pablo Aimar a los 66. Con este empate, la selección compatriota suma 11 puntos, en tanto que el onceno argentino queda con 16. En la foto, Roberto Acuña saca el remate que se convertirá en gol pese a la estirada de Simeone. NO FUE HISTORICO, PERO EL RESULTADO NOS HA DADO EL PUNTO QUE HACIA FALTA Gabriel Cazenave. (Enviado especial a Buenos Aires). El pronóstico señalaba que Argentina tenía de su lado la iniciativa y el favoritismo de llevarse el triunfo en este partido, porque tenía gente capaz de jugar ofensivamente desde el principio y como para crear fútbol en forma permanente, como nos mostraba la mera lectura de los integrantes del equipo argentino. Pero la encomiable actuación de la selección paraguaya, conducida por Acuña, autor del gol apertura en el segundo tiempo, orilló la hazaña de conseguir el primer triunfo sobre Argentina en eliminatorias, hasta que en un error defensivo, los albicelestes lograron empatar por conducto de Aimar. Quizás uno de los pocos aspectos que tenía en contra la selección argentina eran posibles debilidades defensivas, cosa que se notó, porque Paraguay soportó apenas unos minutos de un asedio no muy pesado al comienzo y comenzó a darse cuenta de que apenas se decidiera y tocara la pelota con efectividad, podía crearle muchos problemas a un equipo argentino que no tenía en la mediacancha capacidad de recuperación, porque en esa tarea estaba casi exclusivamente Simeone, y Paraguay se dio cuenta de ese detalle. Una mención aparte hay que darle a Tavarelli, quien tuvo que asumir la responsabilidad de ingresar en reemplazo de José Luis Chilavert, y eso tal vez hubiera pasado inadvertido, si fuese en otro escenario, pero fue en la Argentina, donde ha crecido en forma enorme la fama del capitán de la selección paraguaya. Lo del ``Mono'' fue sacrificado, porque la presión estaba sobre él y cumplió una tarea acertada, así como todo el equipo paraguayo. El equipo guaraní jugó mejor en el primer tiempo que en la etapa complementaria, porque allí creó situaciones de desequilibrio bastante marcadas que hubiesen podido ser aprovechadas mucho antes. Nunca vamos a saber qué hubiera pasado a partir de ese instante, pero indudablemente que esa etapa fue la mejor del equipo paraguayo, que jugó con convicción, coordinación, con la pelota al ras del piso y porque se trabajó cada una de las jugadas, sin pelotazos y sin depender de acciones fortuitas. Todo fue elaborado, principalmente bajo la conducción de Roberto Acuña, en quien habría que pensar para darle definitivamente esa tarea creativa para la cual siempre nos quejamos de no tener al hombre adecuado. El día que necesitamos, Acuña cumplió, incluso preocupándose de marcar, porque le dieron esa indicación y no pudo realizar ambas cosas con la misma efectividad. Por eso fue que por su andarivel se dieron algunas concesiones, especialmente para las apariciones de Verón en el primer tiempo. Pero lo importante estuvo cuando Acuña organizó el fútbol y generó situaciones clarísimas, como las creadas para los remates de Cardozo, donde Bonano respondió bien y posteriormente el remate al palo del mismo Acuña, que nos dejaron la sensación de poder salir bien amargados de ese recinto, porque con tantas situaciones desperdiciadas, le dábamos a Argentina que se recuperase en el segundo tiempo. Argentina tuvo más presencia en campo paraguayo, pero a su vez ofrecía claros para que Paraguay utilizara otro argumento, como el contragolpe. De allí nació la jugada de Campos, quien acababa de ingresar, para robarle la pelota a Simeone, conectarse con Cardozo y este con Acuña, para sacarse de encima una marca y rematar, no muy fuerte, pero con justeza, para meterla en una esquina. Parecía nacer un triunfo histórico, pero ante un equipo grande y herido, que se lanzó decidido a conseguir el empate, la resistencia cedió a seis minutos del gol albirrojo, con la pelota bajada por Crespo y rematada por Aimar, para un empate que aumentó la preocupación paraguaya (que se salvó cuando Tavarelli corrigió su error y sacó la pelota de la línea y de los pies de Samuel), pero que supo repetir un resultado ya conocido en el ``Monumental''. VALORAN EL PUNTAZO PARAGUAYO:Gran desilusión en Argentina
La prensa de Buenos Aires señala hoy con desilusión que Argentina jugó anoche su "peor partido" en las eliminatorias del Mundial 2002 y dio "mucho menos" de lo que prometían "sus nombres y su planteo ofensivo" en el empate 1-1 en casa ante Paraguay.
Los diarios argentinos consideran que la selección "apenas" logró igualar luego de ir perdiendo un encuentro que fue controlado tácticamente por los visitantes, pese a lo cual "se mantiene con comodidad" en la cima de las clasificaciones para el Mundial de Corea y Japón.
El diario Crónica destacó en su portada el Puntazo paraguayo, ya que fue el único equipo que no perdió de visitante ante Argentina en lo que va del torneo sudamericano.
"La selección tuvo otra noche con sabor amargo", aseguró en su portada Clarín, para luego señalar que el equipo local "jugó mucho peor que cuando perdió con Brasil 3-1" en su presentación anterior en las eliminatorias, ya que "no tuvo respuestas individuales y dio ventajas en todas sus líneas".
"Argentina apenas pudo igualar frente a Paraguay, dando mucho menos de lo que prometían sus nombres y su planteo ofensivo. Argentina jugó los peores primeros 45 minutos de la eliminatoria y aunque en el segundo tiempo apareció Pablo Aimar y el equipo fue otro, quedó en deuda", analizó, Olé.
"Desilusión", fue el término elegido por La Nación, "Argentina no tuvo el juego que prometían" futbolistas de la talla de Pablo Aimar, Ariel Ortega, Juan Verón y Hernán Crespo aseguró este rotativo.
"PARAGUAY FUE SUPERIOR"
Por su parte, el defensa y capitán del seleccionado argentino de fútbol, Roberto Sensini, reconoció que "Paraguay fue superior", tras la igualdad 1-1 entre ambos seleccionados.
"Lo único que sé es que Paraguay fue superior a nosotros, sobre todo en el primer tiempo", aceptó Sensini en la conferencia de prensa posterior al encuentro, a la vez que añadió que "en el primer tiempo se le dio la ocasión al seleccionado paraguayo para que muestre sus méritos".
En otro momento, el defensa comentó: "Creo que se sumó un punto, pero no se reflejó ninguna superioridad, y eso fue mérito de todo el equipo paraguayo".
No hubo espacio para dos. En la zona de los creadores se cruzaron Sebastián Verón y Roberto Acuña. El paraguayo ganó el duelo e hizo un golazo desde fuera del área.
De entrada nomás, hubo un racimo de metros cuadrados de cancha en donde se sacaron chispas. Ahí, donde Sebastián Verón cubría las obligadas ausencias de Javier Zanetti y Matías Almeyda, los naturales volantes por derecha de la selección de Bielsa. Ahí, donde se paró casi siempre Roberto Acuña, en el extremo izquierdo de una línea de cuatro volantes, sólida, férrea, monolítica, que paró Sergio Markarián. Ahí, por donde nacieron los primeros sufrimientos del equipo argentino. La Brujita frente al Toro. El duelo más pesado de la noche. El duelo de conductores que ganó el paraguayo. Que empezó con un arranque a fondo del ex jugador de Boca, quien le metió un caño al paraguayo cuando recién se jugaban 8 segundos. Una Brujita que pidió todas la pelotas y las distribuyó con precisión, que tuvo movilidad, que incluso llegó a meter un cabezazo tremendo a los 17, saltando más que todos, llegando desde atrás, elevando el remate.
ENCONTRO LA VUELTA
La selección paraguaya retornó en la madrugada de hoy a nuestro país después de lograr otra hazaña en Buenos Aires en el marco de las eliminatorias para el Mundial de Corea-Japón del 2002.
El lote de jugadores vino reducido puesto que algunos, como José Cardozo, Roberto Acuña, Julio César Enciso y Roque Santa Cruz quedaron en la capital argentina de donde partirán en la fecha con destino a otros países.
Denis Caniza y Pedro Sarabia, como juegan en el fútbol argentino, permanecen en Baires.
Todos los demás volvieron con la alegría lógica de un resultado tan auspicioso en un campo difícil donde resignan los puntos hasta los equipos más calificados. |