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LA TAPA
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EL PESIMO DEBUT EN LAS ELIMINATORIAS Ojalá que la derrota de Paraguay ante Perú sea solo un mal debut. Que el pésimo rendimiento del equipo se deba nada más a la falta de ensamblamiento de un equipo formado al apuro. De lo contario sería un peligroso presagio. Desde el último partido de Paraguay en el Mundial de Francia, justamente ante los locales que posteriormente se consagraron campeones mundiales, nuestra albirroja nunca fue tan avasallada por un rival. Otra vez tuvimos que aguantar todo un partido con el Jesús en la boca, rogando para que los delanteros rivales no tengan puntería, mientras los jugadores paraguayos se amontonan en defensa para que de cualquier forma y a cualquier parte se aleje la pelota de nuestro arco. Durante décadas, en todas las competencias internacionales, cuando jugamos de visitante lo hacemos colgados del travesaño, apostando todas nuestras posibilidades ofensivas a la ineficiencia del rival o a un córner o tiro libre salvador. Recién en la era de Carpeggiani durante las eliminatorias pasadas, Paraguay adquirió otra entidad y merced a un fútbol más ambicioso logramos la clasificación y una buena actuación en el Mundial. Por eso, el encuentro disputado en Lima nos hace recordar que épocas a las que no deberíamos volver y tendríamos que tratar de olvidar. Lastimosamente, no creemos que Sergio Markarián sea un director técnico que pueda dar vuelo futbolístico al equipo paraguayo. El entrenador uruguayo es más propenso a los esquemas, a las tácticas rígidas que al virtuosismo y belleza futbolística. Ya antes de jugar este partido Markarián abrió el paraguas. Dijo que en esta eliminatoria no se podía pedir buen fútbol. Sin embargo, la soberbia demostración que brindó Argentina ante un rival difícil como es Chile, y el mismo Perú que apostó la mayoría de sus fichas al buen fútbol, desmienten la aseveración del entrenador albirrojo. Recién en el segundo tiempo del partido contra Perú, cuando ingresaron Gabriel González y Diego Gavilán, la selección paraguaya creó ocasiones para convertir. Teóricamente, Perú es uno de los rivales que tendrían que estar por debajo de nuestras posibilidades y la obtención de un punto o tres jugando en Lima de visitante era el cálculo previo, que se hacía con miras a la clasificación. Si solo consideramos este encuentro como centro de análisis, tratar de obtener resultados auspiciosos con Brasil, Argentina y Colombia jugando de visitante sería prácticamente una utopía. Y aún tenemos que considerar equipos como Uruguay y Chile, Bolivia y Ecuador en las alturas, con lo cual disminuyen considerablemente nuestras posibilidades de obtener algún punto de visitante. |