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Historicos de la Albirroja
Modesto Sandoval
Modesto
Sandoval: ágil, seguro y espectacular

por Artemio Villanueva (Diario ABC Color)
Corría el año 1960, cuando Modesto Sandoval
daba sus primeras caídas y vuelos espectaculares en las inferiores del Sportivo
Luqueño. Ya en la siguiente temporada, se anotaba como el titular indiscutible,
y llegó a jugar aquel recordado triangular, donde el Auriazul tenía un juego
veloz e imponente, frenado solo por el Ciclón de barrio Obrero, que se adjudicó
el título en ese triangular, para ganar el torneo un arquero espectacular,
seguro y ágil, mientras que los dirigidos por el recordado Mario Fortunato (+)
daban la vuelta olímpica, con derecho a participar en Copa Libertadores, el
Luqueño de nuevo quedaba rezagado, aunque ganó un buen arquero.

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Modesto Sandoval, arquero del Sportivo Luqueño, realiza una atajada
espectacular ante un disparo de Angel Jara Saguier. También se lo ve al
defensa Teodoro Esteche. Fue en el triangular final del año 1961, cuando
Cerro Porteño fue el campeón. |
‘‘Por el Luqueño atajé hasta el año 1964; pasé
luego a Nacional y mezclarme entre los ‘carasucias’ del año ’64’’, historia. En
Nacional estaban los Rafael Toñánez, Mario Jacquet, Fleitas, Pedro González,
Aurelio Martínez y otros, dando muestra de un fútbol juvenil explosivo, que
terminó rápidamente, porque llegaron las transferencias masivas y el equipo
quedó desmantelado. Sandoval siguió con el grupo hasta el ’68, y entre esos años
logró estar en el Sudamericano de Bolivia 1963, donde el anfitrión fue primero y
segundo la Albirroja. Luego llegó una tentadora oferta desde Venezuela.
GALICIA, DEPORTIVO ITALIA Y ESTUDIANTES DE MERIDA
En el joven balompié venezolano, su primer equipo fue el Galicia, donde por
espacio de tres años dio muestra de sus buenas condiciones, para pasar al
Deportivo Italia (1973) y jugar sus últimos años en el Estudiantes de Mérida,
‘‘durante cinco temporadas’’. En ese lapso de 15 años supo acumular gratas
experiencias, conquistando varios títulos en tierra venezolana. ‘‘Yo me siento
realizado por lo que pude hacer ahí y le agradezco a esa gente, porque se
portaron maravillosamente conmigo’’, afirma. Retornó al terruño querido, para
empezar de nuevo en su querido Luqueño y compartir lo aprendido con los jóvenes
arqueros.
Modesto Sandoval dio muestra de sus virtudes entre los tres palos en varias
ocasiones, especialmente en el año 1961, cuando le tocó enfrentarse al gran
Ciclón de entonces y el viejo Decano, ambos ganadores de muchos títulos en su
largo historial.
Le dijo adiós al difícil puesto a los 38 años de edad, para dejar en el camino
gratos recuerdos por su profesionalidad y gran dedicación. Hoy se dedica a
enseñar, y lo hace bien. Tiene un prestigio bien ganado, y sus años jóvenes
pasaron veloces, así como esas voladas espectaculares que hacía en el arco.
ALGO MÁS PARA CONTAR
Modesto Sandoval Céspedes nació en la ciudad de Luque el 12 de febrero de 1941.
Casado con María Concepción Lamas, son sus hijos Sonia, Sandra, Gustavo, Jorge y
Carlos.
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Equipo del Estudiantes de Mérida (campeón) del fútbol venezolano. Modesto
Sandoval (arquero) conforma el onceno que participó en Copa Libertadores de
América ante equipos paraguayos. |
Inicio: Club Sportivo Luqueño (1960 al ’64).
Otros clubes: Nacional FBC (barrio Obrero, 1965 al ’68); Galicia (1969 al ’72),
Deportivo Italia (1973) y Estudiantes de Mérida (1974 al ’79), todos de
Venezuela. Selección nacional: juvenil (amistosos) y mayores: Sudamericano (hoy
Copa América) jugado en Bolivia en el año 1963; vicecampeón.
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Títulos: Campeón con Galicia, Deportivo Italia y Estudiantes de Mérida, con
derecho a jugar la Copa Libertadores de América ante Libertad y Cerro Porteño en
el año 1977
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Característica: seguro, ágil y espectacular. Estatura: 1,77 metro. Peso: 74
kilos. Puesto: arquero.
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Actualidad: ‘‘Estoy trabajando con los arqueros de las inferiores del club
Libertad, en la Sub 18 y 20’’, afirma. Todos conocemos la trascendencia de su
trabajo con los arqueros de nuestro fútbol, especialmente los años que trabajó
en el club Cerro Porteño, dedicado a este menester de formar arqueros.
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Es DT recibido en el año 1982, en la ENEF. LLegó a trabajar con Lionel Bareiro,
Gregorio Arce y José Luis Chilavert en el Luqueño. ‘‘Quiero aprovechar y
agradecerle al profesor Carlos Arce por haberme dado esa oportunidad para
trabajar’’, enfatiza.
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También estuvo por Sol de América (campeón 1986); en Cerro Porteño con
Carpegiani; en la eliminatoria para el Mundial de España 1982 (‘‘Gato’’
Fernández, Battaglia y Almeida). En el campamento azulgrana pudo trabajar con
Farid Mondragón, Sergio Goycochea, Danilo Aceval, Aldo Bobadilla, Ubaldo
González y otros.
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¿Tu mejor momento?: ‘‘Recuerdo esa final triangular, en el año 1961, ante Cerro
Porteño (campeón), el Olimpia y Luqueño’’, agrega. En esa finalísima fue
considerado el mejor en el puesto, por sus excelentes actuaciones. Con atajadas
de tinte espectacular, que eran un estilo tan peculiar en él.
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‘‘En el Estudiantes de Mérida le tuve como compañero de equipo al actual DT
seleccionador de ese país, Richard Páez, quien le da hoy al fútbol de Venezuela
una característica de fútbol moderno y contundente. Bajo su dirección evolucionó
con categoría y clase el fútbol venezolano’’, puntualiza.
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Otros momentos cumbres en su carrera: ‘‘Pienso que lo realicé en Venezuela,
donde me trataron muy bien, y creo que no defraudé, porque conseguimos varios
títulos’’, especifica.
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Para Modesto Sandoval, el tiempo no pasa: él sigue trabajando con los arqueros,
ya sea en clubes y de manera particular. Una profesión difícil, porque uno a
veces se encuentra con técnicos (nacionales o extranjeros) que no le dan a uno
su lugar y le dan poco tiempo para realizar el trabajo que corresponde con los
goleros. Pero esta profesión le ha dado buenos dividendos, a pesar de que las
dificultades existieron y siempre seguirán los colegas en esta tesitura.
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Hoy le vemos ‘‘descuereando’’ y procurando impartir lo que aprendió en su trajín
entre los tres palos, cuando volaba de lado a lado, acallando muchos gritos de
goles, y otras veces no, porque el fútbol determina que goles son amores y con
ellos se ganan los partidos.
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