LA TAPA

FOTOS
E IMAGENES


VIDEO

AUDIO

HISTORIA

FIXTURE

PRENSA

PLANTEL

SUB 17

SUB 20

SUB 23

EDITORIAL

LINKS

ALBIRROJA
.COM




 
Futbol Paraguayo - Historico


Pedro A. Pérez, excelente back derecho de los años '40

Artemio Villanueva

En la antigua y hermosa Areguá, rodeada de cerros y con un lago que tentaba para la zambullida de los veranos, viajando en tren contemplando el hermoso verdor de los años '40. ¡Era como un sueño natural!

Para Anastacio Pérez, el fútbol fue el imán que lo atrajo desde su niñez. ``Me inicié en el Porvenir de Ypacaraí a los 12 años'', indicó.

Cuando eso se iniciaba la cruenta guerra con Bolivia. Durante ese lapso de tiempo se suspendió el torneo. Firmada la ``bendita paz'', el fútbol de nuevo.

``Y como el servicio militar era obligatorio, me enrolé en un cuartel'', recordó.

Con la baja en mano y la alegría de haber cumplido un deber retornó a la posta del fútbol.

UN SOL DE AMERICA

Con el equipo azul de barrio Obrero inició su segunda etapa en su vida deportiva. ``Conseguí jugar con el Sol de América durante varios años y fueron unos de los momentos más felices de mi juventud'', enfatizó.

Y como para no serlo, porque con esa garra, estirpe innata en los paraguayos, logró vencer los momentos difíciles de sus años jóvenes. Su rapidez y excelente salto hacían de él un impasable marcador de los veloces punteros de aquellos años.

``Teníamos que estar bien preparados físicamente, porque eran muy rápidos y peligrosos en ataque'', resumió.

Cuántas añoranzas nos traen aquellos ``wines'' y laterales que parecían una luz, cuando se jugaban las pelotas divididas.

Uno con la consigna de frenarlo y el otro encarando raudamente sobre la línea de cal o en diagonal.

EL DESEMPATE Y EL VICECAMPEONATO

``Para nosotros el año 1946 fue de lo mejor. Logramos triunfar ante el poderoso Cerro Porteño en un partido jugado por el segundo puesto, quedando a 4 del otro poderoso de la época, el Nacional de entonces'', historió.

Y el cielo asunceno se tornó límpido y azul, no dando tiempo a que en ese atardecer apareciera el ocaso azulgrana para que el festejo de su vecino Sol de América fuera una realidad.

Los hinchas danzarines vibraron aquella tarde, mientras el Nacional de los Dionisio Ríos, César Santomé, el ``Mariscal'' Ocampos, Doroteo Coronel, Vicente Sánchez, Alejandrino Genes, ``Chiquito'' Gómez y otros adelantaron el festejo del título.

Pero para el eficiente Anastacio Pérez, Julio Acevedo, Alicio Molina, Rogelio Negri, aquello ya era una proeza entre los grandes de nuestro balompié.

UNA GIRA INTERNACIONAL

El segundo puesto conseguido le abrió la puerta para realizar una gira, al onceno danzarín. ``Recuerdo que fuimos al Brasil, pero reforzando el equipo'', acotó.

Era costumbre de la época llevar refuerzos para jugar de igual a igual con los equipos de países vecinos, que conformaban verdaderas selecciones. ``Viajaron con nosotros el extraordinario Sinforiano García y otros'', apuntó.

Y el Sol de América dejó gratos recuerdos en territorio de los hoy subcampeones del mundo.

``Ganamos cuatro partidos, empatamos tres y perdimos en cuatro ocasiones'', sintetizó.

Pero esta síntesis sirve como una rica historia, que para Pérez y otros guardan gratos recuerdos.

EL ADIOS A AQUELLOS AÑOS

Tampoco vamos a decir que fue una década feliz, porque la historia nos relata sobre la Guerra del Chaco, luego la Segunda Guerra Mundial que acarrearía funestas consecuencias y la escaramuza entre partidos políticos en nuestro país, la contienda civil del '47.

Y entre estas circunstancias, Pedro Anastacio Pérez y otros como él supieron forjarse y asimilar la savia del fútbol. Y entre prácticas, partidos y un trabajo paralelo llegaron a formar una familia feliz.

La sonrisa en los labios, los ojos encendidos con una luz vivaz. El carácter jovial y alegre de este eficiente ex lateral derecho, hoy trasladada con nosotros a un pasado de sacrificio que inició en su ciudad natal, Areguá, y se trasladó a Asunción para llegar a ser parte de la historia del Sol de América de barrio Obrero.

ALGO MAS PARA CONTAR

Pedro Anastacio Pérez nació en la ciudad de Areguá el 27 de abril de 1920. Está casado con Eva Caballero, con quien tiene tres hijos, Guillermo Rubén (48), Tomasa Mirian (43) y Pascual (40).

INICIO: Porvenir de Ypacaraí (1932, '36, '37 y '38). OTRO CLUB: Sol de América (1942 al '48). SELECCION (1943). VICECAMPEON: Sol de América 1946. CARACTERISTICA: Buen salto, excelente marca y mucha velocidad. ESTATURA: 1,65. SOBRENOMBRE: Pérez'i.

Don Pérez, así lo llamamos hoy con mucho respeto, por sus 78 años, el afecto a su familia y los amigos y por los gratos recuerdos que es el ejemplo para sus hijos y nietos. Nos comentó que ``antes entrenábamos los días martes y jueves. No teníamos preparador físico, el mismo técnico hacía las dos funciones''.

Agregó: ``Los ejercicios físicos consistían en dar tres o cuatro vueltas alrededor del campo de juego, un poco de abdominal y ya estábamos para hacer fútbol. Qué gran diferencia a las prácticas actuales, pero no debemos olvidar que los de antes se ingeniaban para estar en forma.

``Nos levantábamos de madrugada para correr, casi todos los días, agregándole a esas corridas de resistencia, flexibilidad, salto y velocidad'', apuntó.

En cuanto a los campos de juego, dijo: ``Eran casi iguales a los de ahora, a pesar de que algunos clubes mejoraron su gramado''. Y enfocamos nuestra mente a los campos de juego europeos. Los que vemos en la televisión, y pensamos en los chicos de las divisiones inferiores, en etapa de formación, que juegan en verdaderos potreros fecha tras fecha. ¡Alguna vez debemos mejorar!

``Hoy tienen toda la facilidad para triunfar, entonces deberían cuidarse. Aprovechar lo que nosotros no pudimos, ganar como lo hacen ahora. Entonces hay que someterse a una disciplina, trabajar y sobresalir los domingos. Tienen que tener mucha responsabilidad'', enfatizó.

Tampoco escapa el recuerdo paralelo al fútbol: ``Trabajábamos, estudiábamos y luego el fútbol. Nuestros padres eran exigentes'', expresó, y como anécdota recordó al general Manuel T. Contreras: ``Fue el primero en la Intendencia del Ejército y no quería admitir músico ni futbolista como funcionario, porque el futbolista pide constantemente permiso y el músico se duerme sobre el escritorio'', contó.

Y don Pérez contesta a nuestra pregunta sobre el sistema que imperaba en su época. ``Jugábamos con dos hombres atrás, el dos y el cuatro, tres en el medio y cinco adelante, pero cuando venía el ataque contrario nos replegábamos. El 8 y el 10 tenían la misión de bajar y conformábamos prácticamente el 4-3-3 actual''.

``Los punteros eran tan veloces que los laterales llegaban hasta el mediocampo, siendo para mí Juan Bautista Villalba, de Luque (fue transferido al Boca Juniors de Argentina) y `Kiveve' Alvarez, de Olimpia, imparables'', aseveró.

Tampoco dejó de nombrar a otros como ``Sinforiano García y Manuel González, quienes fueron extraordinarios en su puesto (arquero), `Comi' Villalba (7 de Nacional), Pastor Mieres, Alejandrino Genes, Armando Jara, de Hayes (fueron excelentes 10)'', y siguió nombrando a verdaderos ``monstruos''.

Actualmente jubilado. ``Ya con el fútbol fui talabartero, tuve una profesión que me sirvió para educar a mis hijos y conformar una gran familia'', agregó. ¡Entonces ya descansás ahora! -le dijimos- a lo que contestó: ``Al contrario, `la patrona' se levanta a la mañana temprano y me pasa la escoba'', dijo sonriendo.

Y nos despedimos de don Pérez o Pérez'i para sus ex compañeros de fútbol, recordando una última anécdota de las muchas que tiene. ``Jugábamos contra el club Atlántida. Salté para cabecear la pelota y caí al suelo, chocando al rival. El balón quedó a merced de `Piola' Mendoza, que sacó un balonazo impresionante y me pegó en la cabeza, cerca de la nuca (el recordado ``Piola'' Mendoza fue quizás uno de los que más fuerte le pegaban a la pelota e inalcanzable hasta ahora, según los que le vieron jugar). Estuve un día internado en Primeros Auxilios, todos pensaron que ese taponazo me mató''. Pero Pérez'i se recuperó y siguió jugando, como ese dicho, ``vivito y coleando''.