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LA TAPA
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Talento, habilidad y categoríaArtemio Villanueva El Fomento de Barrio Obrero tiene mucho que contar en su historial deportivo. Cuántas estrellas empezaron a darle al cuero en su campo de juego. De ahí los niños saltarían e irían a las inferiores de clubes de primera y como muestra dos ejemplos: Luis Torres a Nacional y Joel Villalba al Cicloncito Azulgrana. ‘‘Recuerdo que con Luisito jugábamos juntos en el Fomento. Es que éramos del barrio, pero un día decidimos probar en otros clubes y vinieron y nos llevaron’’, acotó Joelito. Dos dechados de virtudes técnicas y habilidad adquiridas en el fútbol sala irían a mostrar esas grandes condiciones en el campo de juego grande. ‘‘Yo me tenía mucha fe y como cerrista quise ir a Cerro Porteño’’, sintetizó. Y el pequeño 10 pasaría de los Cicloncitos a las inferiores. Tenía pasta y calidad, y durante tres temporadas conseguiría el halago de ser campeón. Solo esperaba la oportunidad para jugar en la división privilegiada, en una época de muchas estrellas azulgranas. EL DEBUT Y LAS SATISFACCION DE SER CAMPEON Eran momentos en que Cerro Porteño iba en busca del tricampeonato (1974), a pesar de que muchos ya habían sido transferidos y Joelito Villalba tuvo la oportunidad una tarde, para mezclarse con esos monstruos como Hugo Talavera, Mario Berón y otros: ‘‘Debuté en la punta izquierda (a pesar de que era 10), pero a mí me fue fácil, por mi estatura y velocidad me adaptaba en las dos puntas y en el mediocampo’’, aseveró. Y así llegó a jugar otros partidos y se acopló al título de ese año. Imagínese el lector, ser campeón con Cerro Porteño entremezclado con esas rutilantes figuras. ‘‘Fue como un sueño’’, apuntó. Y como para no serlo, quién no desea jugar en los clubes grandes del país y más en una época como la de aquellos años en que en cada puesto estaban al acecho tres o cuatro figuras importantes. Eran momentos de no dar ‘‘changui’’ (oportunidad) como suele decirse. Estaba prohibido resfriarse o enfermarse, porque luego sería difícil recuperar el puesto. Después el habilidoso Joel jugaría dos años más por la azulgrana y tentaría fortuna en el Brasil. LA ILUSION DE UN BUEN CONTRATO Y LA OTRA CARA DE LA MONEDA Cerro Porteño hizo una gira en el año 1976 por el Brasil y directivos y técnicos del club Atlético Matsubara quedaron encantado por el juego del pequeño jugador. ‘‘Vinieron y me llevaron rápidamente. Ahí jugué dos temporadas, pero decidí volver porque no me convenía. El cruzeiro (moneda brasileña de la época) había perdido su valor considerablemente y dejaba de ser un contrato jugoso, ya que con el cambio al dólar yo perdía mucho’’, historió. Retornó sin el pase y ahí empezaría a demostrar su talento explosivo en el fútbol chico, ganando preponderancia y consideración por su innegable calidad para desenvolverse en ese espacio reducido. Lo que una vez fue su primer juego volvía a presentarse en su afán y sed de triunfos. Y Joel Villalba una vez más demostraría toda esa gama de recursos técnicos para jugar al fútbol, ya sea en campo pequeño como en el grande, porque nació para ello, y lo demostró con su querida casaca azulgrana y hasta hace poco incursionando como jugador de futsal en distintos clubes de la capital y también como técnico. Es una figura consagrada que llena los requisitos para estos menesteres. Es por eso el título de LA OTRA CARA DE LA MONEDA, que simboliza en ambos lados, dos modalidades deportivas: EL FÚTBOL GRANDE Y EL PEQUEÑO. En ambos ganaron consideración el talento, la habilidad, la técnica depurada y los goles estupendos de este pequeño de físico, pero gran figura en los dos juegos. ALGO MAS PARA CONTAR Joel Elías Villalba Jovellanos nació en Asunción (barrio Obrero) el 26 de setiembre de 1956. Casado con Carmen Peña de quien tiene un hijo: Joel Elías (jr), actualmente jugando en la división cadete de Sol de América de 9 y goleador nato. ***** Inicio: Club Cerro Porteño (1970), en los Cicloncitos. Debut en primera: Año 1974, ante Olimpia (0-0), jugando de 11. Otros: Club Atlético Matsubara de Brasil (1977 y ’78). Títulos en fútbol de campo: Cerro Porteño (1974), cuando el azulgrana consiguió su tricampeonato (1972, ’73, ’74). *****Ž Fútbol de Salón: jugó por el San Alfonso (1978, ’79 y ’80), consiguiendo tres halagos consecutivos en esos años; Cerro Corá de Lambaré (1981), Humaitá (1982), Cardenal Mindszenty (1983) y Antequera y Castro (1984). Seleccionado en el año 1982 para reforzar a la selección de Amambay, consiguiendo el vicecampeonato sudamericano. Selección Futsal para el primer campeonato mundial jugado en San Paulo, vicecampeón. *****Ž Característica: talento, habilidad y exuberante técnica. Veloz y de buen chute. Estatura: 1,65. Peso: 63 kilos. *****Ž Otros: DT (fútbol de campo recibido en la ENEF en el año 1985). DT FUTSAL (recibido en el año 1998). Equipos que dirigió en fútbol de campo: San Felipe del barrio Bernardino Caballero; 24 de Setiembre de Limpio, 6 de Enero de Lambaré (campeón 1988). En inferiores: Guaraní y Libertad. Futsal: San Antonio, Universitario, Independiente, Colonial (Infantil, campeón); Seleccionados del interior: Encarnación; Presidente Franco y Amambay. Fútbol 5: DT Mundial ’92 jugado en Hong Kong. *****Ž Actualidad: atendiendo un negocio de artesanía, ubicado en su residencia de Alférez Silva 1089 c/ La Conquista, barrio San Antonio. *****Ž ¿Un gol que recuerdas? ‘‘El que le hice a Sol de América en un partido jugado en cancha del Olimpia. Ibamos perdiendo 2-0 y recién en los minutos finales del segundo tiempo pudimos empatar, al estilo Ciclón. El primero marqué yo y el empate lo consiguió Berón. Me gustó porque desde el mediocampo llegamos tocando en pared y lo conseguí con la pierna zurda’’, recordó. Este y muchos otros goles explosivos logró marcar Joel porque tenía calidad y un chute impresionante. Un especialista en chanfles. *****Ž Y llegamos a la infaltable anécdota: ‘‘Fuimos con la selección a México y en una de esas se nos ocurrió con ‘Chito’ Morel comprar oro. Habíamos escuchado que ese negocio no nos fallaría y que ganaríamos bastante trayendo al Paraguay. Teníamos un enlace para el efecto y era un amigo empresario paraguayo que conocía sobre esto en México, pero no le quisimos esperar y juntos fuimos a hacer la compra. Y al llegar al hotel guardamos en la caja de seguridad que ofrecen todos los hoteles. Luego llegó el amigo que nos llevaría a comprar y le dijimos que ya habíamos adquirido el metal y nos pidió que le mostráramos. Retiramos de la caja fuerte y llevamos a nuestra habitación y cual grande fue nuestra sorpresa que al descargar sobre la cama estaba todo negro, oxidado, no era oro, nos habían engañado’’, comentó riendo. *****Ž Estas cosas ocurren frecuentemente cuando uno viaja constantemente. Escuchamos tantas cosas y se peca en la ingenuidad al no querer consultar con un experto. Esto le ocurrió a estos dos compañeros. *****Ž Joel Villalba Jovellanos hoy se estabiliza en sus experiencias y deseos, y aconseja a su hijo en algunos momentos, para que Joel (Jr) pueda emular a su padre o conseguir más de lo que él hizo hasta ahora, porque mucho ha hecho en este su trajín deportivo y es un vivo ejemplo para el 9 goleador de la Cadete de Sol de América. Tiene un espejo familiar en que mirarse.
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