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Historicos de la Albirroja
Arsenio Erico


Arsenio Erico: A 26 años de su partida

En la fecha se conmemora un aniversario más del fallecimiento del futbolista más virtuoso que haya nacido en suelo paraguayo: Arsenio Erico. Su deceso se produjo hace 26 años en la Argentina, donde ofreció lo mejor de su repertorio, defendiendo la casaca del Independiente de Avellaneda. En su memoria, ABC Color ofrece hoy datos y anécdotas de su admirable trayectoria.

Una de las virtudes más admiradas de Erico: Su impresionante salto, para llegar siempre más alto que todos.

Hace 26 años, fallecía en el Hospital Argerich de la ciudad de Buenos Aires el que es y será seguramente por mucho tiempo más el más grande futbolista paraguayo de todos los tiempos, Arsenio Pastor Erico Martínez. Sus sobresalientes virtudes futbolísticas y humanas recordaremos en las siguientes líneas:
Erico es gloria paraguaya y uno de los grandes del fútbol mundial. Pero por esas cosas del fútbol que nunca entenderemos, nunca pudo jugar por la selección nacional.
Erico fue de esos hombres predestinados para la gloria. Desde pequeño, su inmensa habilidad para jugar al fútbol lo situó como una estrella potencial, y su vida, su carrera, y su historia impulsaron al célebre Pa’i Pérez a decir de él que sería el más grande futbolista del Paraguay.

De las canchas de Salesianito saltó a la fama. Fue el primero, y tras sus huellas, muchos otros se hicieron también famosos. Comenzó a jugar fútbol en las canchas de Salesianito, y de allí pasó a Nacional junto con sus hermanos, Armando y Enrique.

Pero la hora gloriosa de Erico comenzó a gestarse en 1932 cuando, con el equipo Azul, de la Cruz Roja, realizó una extensa gira por el territorio argentino, para recaudar fondos. Su habilidad, sus goles, su extraordinaria condición atlética y su inconmensurable calidad humana pronto lo hicieron famoso.

Independiente se llevó a sus filas un diamante guaraní al que solo le faltaba el escaparate de la gran urbe porteña y desde Avellaneda su fama se extendió a todo el continente y a todo el mundo.

Saliendo al campo de juego con sus maravillosos compañeros de Independiente, al que llevó dos veces a ser campeón.

En 1933 fue contratado por Independiente donde jugó hasta 1946, marcando el récord de goles del fútbol argentino: 293, en 330 partidos, marca aún no igualada.
Su récord de goles en una sola temporada, 47 goles en 34 partidos (promedio de 1,34 por partido), de 1937, fue superado recién en 1975: Héctor Scotta anotó 48 goles en 49 partidos (0,98 por juego).

Erico, en el centro de una constelación de estrellas, formó la delantera más contundente que equipo alguno haya tenido en la Argentina: Maril, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla. Entre los tres marcaron 556 goles. El periodismo argentino no escatimó adjetivos: "Saltarín Rojo", "El Paraguayo de Goma", "Semidiós de Avellaneda" fueron algunos de los calificativos más usados.

Cuando Erico, años después de dejar el fútbol, era reconocido en la platea de Independiente, el estadio entero se ponía de pie, coreaba "paragua... paragua..." y aplaudía a rabiar. Sus goles y su fama permanecen frescos aún hoy, en todo el continente.

Para Alfredo Distéfano, uno de los mejores futbolistas del Siglo XX, no hay dudas: "El mejor fue Erico". Para Leonidas, el célebre brasileño: "Erico foi o melhor". Lo afirma hasta ahora Delfín Benítez Cáceres, el inolvidable "Machetero" de Boca Juniors y la guardia vieja del periodismo argentino, lo exalta y magnifica.

Un día, Fioravanti, cuando el homenaje que le brindaron AFA y Liga Paraguaya en Asunción, dio una conferencia sobre Arsenio y dijo: "¡Ha! ¡Si Erico hubiera sido argentino!" y recordó que su pase costó una donación de 2.000 pesos para la Cruz Roja y que su prima, por dos años, fue de 2.500 pesos.

Erico fue grande entre grandes, maestro en entre maestros, brilló con luz poderosa en una constelación de fenómenos del fútbol que difícilmente vuelva a reunirse.

Por eso, Erico es hasta hoy, a más de medio siglo de sus hazañas, sinónimo de gol, y un nombre familiar para identificar al fútbol. Lástima que nunca pudo vestir la Albirroja. En el mundial del ’30, tenía apenas 15 años, y con 18, fue contratado por los "Diablos Rojos". Desde entonces jugó en la Argentina, y como en ese tiempo los que jugaban afuera no podían jugar por la Selección, el fútbol paraguayo nunca pudo alinear a su máxima figura, en su equipo nacional.

Elaboración: ABC Color
Recopilación histórica: José María Troche

Un genio del gol y jugador símbolo de todos los tiempos al que Independiente debe gran parte de su enorme popularidad. Al igual que Bochini, protagonista de una verdadera historia de amor con los hinchas, quienes lo amaron incondicionalmente. Nunca la adquisición de un futbolista resultó tan redituable como la suya. Con apenas 18 años llegó al club en 1924 proveniente de Nacional de Asunción.

Integrando un conjunto de la Cruz Roja paraguaya que realizó una gira por Argentina para recaudar fondos de asistencia a las víctimas de la guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, fue observado por dirigentes de Independiente, quienes de inmediato dispusieron su incorporación. Erico respondió asi: en 325 partidos oficiales entre 1934 y 1946 marcó 293 goles, la marca máxima para un futbolista en la Argentina.

Pero si los números son contundentes, la fantasía de su juego era mucho más demoledora. Nadie que vió el arte incomparable de Arsenio Erico se refirió jamás a sus goles sino a su juego. Personalísimo, hábil, cimbreante, saltarín increíble que llegaba más alto con su cabeza que los arqueros con sus manos. Marcó una época y fue la superestrella de un Independiente pleno de grandes figuras.

Tuvo Arsenio Erico una particularidad que pinta su condición de crack de todos los tiempos: miles de simpatizantes de otros cuadros concurrían a los partidos de Independiente sólo por verlo a él. Erico desmintió rotundamente aquello de que el goleador debe ser un jugador de físico grande, de fuerza y con pocas condiciones técnicas. El rey del gol fue un exquisito.

Marcó seis goles en un partido ( a Quilmes en 1937, con un resultado final de 7-1) y cinco en otros dos encuentros.

Arsenio Erico nació en Asunción, Paraguay, el 30 de marzo de 1915 y su estreno en Independiente se produjo el 6 de mayo de 1934 ante Boca Juniors, en encuentro que terminó igualado 2 a 2. Junto a Vicente De la Mata y Antonio Sastre compusieron un trío de fábula. Entre los tres marcaron 556 goles. Goleador elegante, cabeceador histórico, habilísimo en espacios cortos, de estilo alegre y agresivo. Arsenio Erico, tal vez el futbolista paraguayo más famoso de todas las épocas, falleció en Buenos Aires en 1977, a los 62 años de edad.

Los goles de Erico

Años en Independiente: 12 temporadas (1934-1946)
Partidos jugados: 325 (con el club Independiente)
Goles marcados: 293 (marca no superada hasta el momento)
Goleador en 1937: 47 goles (34 partidos)
Goleador en 1938: 43 goles (30 partidos)
Goleador en 1939: 40 goles (31 partidos)


Diario El Mundo del 13 de Agosto de 1934, pág. 26.

INDEPENDIENTE PRESIONA PERO SOLO LOGRA UN EMPATE CON BOCA JUNIORS


Los visitantes dominaron al principio más fueron después superados por sus adversarios. Aún los más exigentes de los 50.000 espectadores que bordearon el field de Independiente para presenciar el match tuvieron que salir satisfechos del espectáculo que se les ofreció. Fue innegable la emoción que removió las tribunas en repetidas oportunidades. No respondió la línea de forwards de Avellaneda a pesar de Antonio Sastre y Erico. Los silenciosos partidarios de los visitantes tuvieron a su vez, al final, motivos para estallar en una formidable ovación. Cussatti acababa de probar a Bello, con un shot
tan potente, que el arquero internacional debió poner en juego sus extrordinarias condiciones para detenerlo. Independiente hizo méritos como para ganar, pero esa ventaja no llegó por incidencia de sus forwards.


EL GOL DE ERICO

Lecea ha evitado una arremetida de Sánchez y cuando van 22 minutos del segundo tiempo los centrales rojos avanzan nuevamente en forma peligrosa. Sastre, en habilísimo dribbling, adelanta la pelota a Erico, y el centroforward, bloqueado por Moysés, desvía con el taco la pelota hacia su derecha y engañando así a los full-backs tira sobre el arco libremente, marcando el gol del empate.

Arsenio Erico contratado para una publicidad de Aristócrata, en Revista El Gráfico del 9 de Mayo de 1967, en la edición número 2483

 

 
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