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Historicos de la Albirroja
Angel Berni
Angel
Berni: Un ‘‘7’’ hábil, veloz, imparable y goleador

El club Olimpia siempre tuvo y tendrá grandes luminarias en su plantel y
Angel Berni conforma ese plantel de estrellas que pasaron por el club. ‘‘Me
inicié en las inferiores, consiguiendo los dos primeros títulos en Cadetes’’,
afirma, para ir escalando en juego y divisiones, hasta llegar a debutar en
Primera División.

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| El
gran equipo de Boca Juniors de Cali. |
‘‘Recuerdo que mi debut lo hice en cancha del
Olimpia de Itá’’, acota. Y el imparable puntero empezaba a driblear, centrar con
esa perfección (otro de ese estilo fue Evaristo Isasi) para que los compañeros
la empujaran al fondo del arco o aquel gran goleador iteño, Leocadio Marín,
aplicara el testazo implacable, o cuando hacía la diagonal sacara esos chutes
impresionantes desde fuera del área, para convertirlos en gol. Esas eran las
características de este gran jugador, que tenía un hermano, Enrique, excelente
también. Los Berni no defraudaban y empezaban a hacer historia con su juego.
DEL OLIMPIA AL SUEÑO DORADO DE COLOMBIA
El imán colombiano atraía en los años ’50 y la mayoría de los futbolistas que
jugaron ese Mundial del Brasil se decidieron a ir. Y en un par de años, los
paraguayos integrantes del Boca Juniors de Cali rompían el molde, convirtiendo
una serie de goles en cada jornada, para dejar un récord, que hasta hoy no fue
roto. Veloz y contundente. Aguerrido y con mucha técnica, fueron los niños
mimados de Colombia. Los Pablo Centurión (arquero fallecido, ex Cerro Porteño),
Carlos Arce, Víctor Vega (+), Santiago Rivas, Rogelio Negri, el Mariscal José
Ocampos, Martín Goreta, Enrique Berni, Juan Bautista Villalba (+); los
colombianos ‘‘Alpargata’’ Ramírez, Rodríguez y Canino Caicedo y el argentino
Héctor Pérez conformaban ese gran equipo, estando como DT el gran ‘‘Miguelí’’
Ortega (+).
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Inolvidable delantera paraguaya campeona de Lima Perú 1953, antes de un
entrenamiento. De izq. a der: Angel Berni, Atilio López, Rubén Fernández,
Juan Angel Romero y Antonio Ramón Gómez (+). (Foto tomada en Lima el 25 de
febrero de 1953). |
‘‘Esos dos años fueron estupendos. Jugábamos de
memoria y marcamos goles de todos los colores’’, recuerda. Y luego llegó el
momento de que algunos retornaron al país para viajar al Perú y conseguir la
primera Copa América para la selección paraguaya. La Albirroja hacía de local en
el Perú y conseguía el objetivo.
SAN LORENZO DE ALMAGRO Y BETIS DE ESPAÑA
Por siete temporadas, este ‘‘7’’ goleador lució en el fútbol argentino,
consiguiendo en cada temporada ser el principal goleador del equipo y en otras
ocasiones del balompié porteño.
‘‘Con San Lorenzo, pude establecer uno de mis mejores momentos a nivel de clubes’’,
enfatiza. Logrando consolidarse como uno de los grandes goleadores paraguayos,
que tuvo el fútbol argentino, después del gran Arsenio Erico.
Recordado y aplaudido en el exigente torneo del vecino país, fue transferido al
Betis de Sevilla (España), donde estuvo hasta el ’64, retornando a su querido
Paraguay, para alejarse del rectángulo futbolero profesional (porque hasta hoy
sigue jugando entre los súper seniors). Nos dice: ‘‘Al volver casi juego de
nuevo. El presidente del Rubio Ñu, el general Duarte Vera, me propuso jugar con
su club y me dijo que me daría un sueldo de policía. Me quedé asombrado y le
contesté: yo nunca fui policía, gracias’’.
Y nos despedimos con esta anécdota, que solo en el fútbol aparece y nos
apretamos en estos recuerdos, que salpican la calidad de este gran puntero
derecho que dio el fútbol paraguayo, dando muestra de su real categoría, jugando
con el Olimpia o con las selecciones paraguayas y conquistando con su juego en
otros países, junto a esos monstruos de Lima Perú 1953, o con el Boca Juniors de
Cali, rompiendo récord de goles y juego, con sus compañeros de antaño. El
goleador de San Lorenzo de Almagro y el Betis de Sevilla, hoy se merece este
homenaje y mucho más. Con esa figura hábil, veloz y con goles contundente, que
rompieron el molde en cada jornada dominguera.
ALGO MÁS PARA CONTAR
Angel Antonio Berni Gómez nació en Asunción el 9 de enero de 1931, en el barrio
San José.
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Inicio: Club Olimpia (Inferiores, 1945). Debut en primera a fines del año 1949.
‘‘En Olimpia hasta el año 1951. Otros clubes: Boca Juniors de Cali Colombia
(1951 y ’52). El retorno en enero del ’53, para integrar la selección que
viajaría a Lima, Perú. San Lorenzo de Almagro (1953 al ’59), Gimnasia Esgrima de
La Plata ‘‘media temporada en el ’59’’. En España: Betis de Sevilla (1959, ’60 y
’64).
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Selección paraguaya: Mundial de 1950 jugado en el Brasil y Campeonato
Sudamericano jugado en el Perú (1953) organizado por Paraguay.
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Título: Campeón con la albirroja (invicto dentro de la cancha) en Lima Perú
1953. Vicecampeón con el Boca de Cali 1951 y ’52 y campeón de la Copa Colombia.
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Característica: Hábil, veloz y contundente para definir. Excelente servicio en
los centros ya sea con balones quietos y en movimiento. Puesto: ‘‘7’’. Estatura:
1,70 m. Peso: 67 kilos.
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Actualidad: Catorce años de docencia en el Colegio San José y 9 años en el
Americano: Fútbol y Preparación Física. ‘‘Actualmente en el Colegio Lumen’’,
acota. También dirigió en los Torneos Universitarios, a Contables y Derecho UNA.
DT recibido en España (Sevilla), en 1964: Primera División de Nacional, de donde
recuerda que ‘‘Aurelio Martínez jugaba de 8 y le descubrí el puesto en donde
surgió en toda su dimensión de jugador, pasándole de puntero’’. Y Aurelio
siempre que lo ve, le dice: ‘‘Gracias a vos profe, gané mucha plata en el fútbol’’.
Son agradecimientos que pocas veces se escucha decir al jugador.
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¿Tu mejor momento deportivo? ‘‘En varias circunstancias, porque en donde me tocó
jugar, todo me fue bien, ya sea en Olimpia, Boca de Cali, la selección nacional
(campeón en Lima), en San Lorenzo de Almagro y España. No me quejo’’, afirma.
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Y le preguntamos sobre ese equipo de paraguayos que jugó en el Dorado de
Colombia al principio de los años ’50 y comenta: ‘‘Fue una verdadera selección,
contundente y goleadora en todos los juegos. Llegamos a convertir 110 goles’’,
puntualiza. Estos paraguayos y unos pocos colombianos fueron superados por el
ballet azul de Millonarios, que tenía en su onceno a grandes figuras argentinas,
como Alfredo D’Stéfano, Pedernera y otros, y un paraguayo entre ellos: Ramírez
‘‘Tambora’’, lateral derecho.
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En esos años del Dorado, la Federación Colombiana se desafilió de la FIFA y es
por eso que fueron al país del café geniales figuras, buscando ganar más, porque
se pagaba bien a los jugadores. Y el retorno se produjo en 1953. ‘‘Recuerdo que
volvimos con Atilio López y don Fleitas Solich (+) (seleccionador paraguayo), me
vio un día en la calle Palma, me detuvo y me preguntó qué andaba haciendo. Le
contesté que acababa de llegar de Colombia y sin tener club me convocó para la
selección que viajaría al Perú. Y eso que no me di cuenta que hacía dos años no
jugaba por el Olimpia, entonces tendría que quedar libre. Viajamos, salimos
campeón y a mi retorno fui transferido al San Lorenzo de Almagro de la
Argentina. Por mi transferencia se pudo pagar la segunda parte del terreno, de
la Quinta Pecci (actualmente el frente de entrada del club Olimpia), mientras
que la primera se pagó con la transferencia de Leocadio Marín (otro súper
goleador franjeado)’’, rememora.
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Una rica historia de un imparable y goleador puntero, como lo fue Angel Berni en
toda su plenitud. Hoy tiene una casa de deportes de nombre ‘‘Balón Sport Campeón
de Lima’’, sito en Lillo y Emilio Maldonado ‘‘como un homenaje y recuerdo a mis
compañeros que ganaron esa cita en 1953’’.
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En la despedida dejó un pedido para la Asociación Paraguaya de Fútbol: ‘‘Es
momento de indultar a grandes figuras de nuestro fútbol: Higinio Benítez Casco,
Ignacio Achucarro y Gabriel González (expulsados de la APF por agredir a
árbitros). Fueron grandes futbolistas y ya han pagado con creces sus errores’’.
Como punto final recordó a grandes del deporte nacional como ‘‘Nicolás Léoz,
Carlos Franco, José Luis Chilavert y el actual presidente de la APF, Oscar
Harrison. Mi respeto para ellos’’.
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